ÓSCAR ORTIZ CON NUEVO PEINADO, PERO VIEJAS IDEAS

Dice tener “las manos limpias y que representa a la real oposición”,Óscar Ortiz, candidato por la Alianza Bolivia dice No, representa los intereses del empresariado cruceño y en la actualidad va tercero en las encuestas de intención de votos de cara al balotaje de octubre.

Como presidente del entonces congreso nacional en el periodo 2008-2010, conspiró contra el presidente más votado de la historia del país (53.7%), planteando una férrea oposición y apoyando un plan de separatismo incubado en la dirigencia cívica y empresarial de Santa Cruz que pretendió dividir Bolivia y establecer una “nación camba”, un espacio donde pudieran gobernar las logias “Caballeros del Oriente” y “Toborochi” con ayuda de Estados Unidos.

Ahora, sus ideas de federalizar las autonomías, de volver al republicanismo, reformar la justicia, de reducir el estado, son viejas y en boca del senador, la cosa se hace difícil de creer, porque defendió a capa y espada, el escándalo del vicepresidente de su partido, José María Leyes, cuando se descubrió que existió favorecimiento y tráfico de influencias para adjudicar mochilas a empresas en el municipio cochabambino.

Ortiz, si bien cerró acuerdos con varias plataformas ciudadanas, aun no logra sacarse el abrigo de  “senador denunciador” y pasar a ser el candidato que pueda presentar un futuro al país, aspecto que sus críticos considera su mayor debilidad.