Por qué es exitoso el modelo boliviano de lucha contra el narcotráfico

Políticos de oposición en las últimas semanas criticaron duramente la política antidroga del gobierno nacional a raíz de la detección de aeronaves cargadas de droga en el país vecino de Paraguay, ninguneando el modelo boliviano de lucha contra el narcotráfico, que contrariamente recibió elogios por sus resultados alcanzados en los últimos años de parte de los organismos internacionales como la UNODC.

El fracaso del modelo gringo

Sin disparar un tiro, como era en el paso modelo de lucha contra el narcotráfico, que fue establecido por la vieja Ley 1008, promulgada el año 1988, una imposición de los Estados Unidos, por porque estigmatizaba y criminalizaba la hoja de coca al incluirla al régimen de sustancias controladas, militarizaba la reducción de cultivos, vulneraba los derechos humanos, e incrementaba el uso discrecional de la fuerza, especialmente hacia los productores de la hoja de coca, con violencia y muerte de campesinos bolivianos.

Los resultados exitosos

De acuerdo al monitoreo anual 2018 que realiza la Oficina de Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés), Bolivia mantuvo por segundo año consecutivo sus cultivos de coca alrededor de las 20.000 hectáreas, en cambio en Colombia los cultivos de coca subieron a 96.084 hectáreas y en Perú  40.300 hectáreas cultivadas, el doble de las que tiene Bolivia y lo más preocupante es que ambos países reciben cooperación económica y logística de la DEA norteamericana, que se supone debería de mostrar resultados más eficientes.

Bolivia también muestra cifras exitosas en las incautaciones, el Ministro de Gobierno en conferencia de prensa indicó que en los últimos ocho años Bolivia incrementó en 188% la cantidad de droga decomisada y en 273% las incautaciones de sustancias controladas, gran parte de ellas efectuadas en el departamento de Santa Cruz.

Cómo funciona el modelo

La concertación con los productores de la hoja de coca, el dialogo y el control social son los pilares del nuevo paradigma de lucha contra el narcotráfico, implementada desde el año 2007, cuando se expulsó a la DEA Norteamérica y permitió alcanzar resultados exitosos sin el uso indiscriminado de la fuerza y la violación de los derechos humanos.