SAMUEL DORIA MEDINA: EL CAPITALISTA QUE SE HIZO ESPÍA

Por Elíseo Cabral (*)  

Algunos antecedentes que se refieren al oscuro pasado de Samuel Doria Medina (alias El niño de Praga y El Cementero, etc.). En el Suplemento Político del ya desaparecido periódico Hoy (11.19.1992) se lee: “Rosca petrolera boliviana destruye YPFB y acrecienta intereses de la nueva oligarquía argentina“(naturalmente describe al Lázaro resucitador de la misma, Carlos Menem). En ese sentido, y en una entrevista realizada al por entonces diputado de la extinta agrupación política CONDEPA, Jorge Medina, éste denuncia que aprovechando los últimos días de la 3ª presidencia  de Víctor Paz Estensoro “un grupo mafioso que opera tras las sombras se apropia de los yacimientos de gas y petróleo bolivianos:  tal el caso de los campos Colpa y Caranda, so pretexto de que no tenían ningún rendimiento (los pozos fueron “agotados” intencionalmente) y aprovechándose de los vínculos familiares del ex presidente de YPFB Ing. Romero Loza, Edgar Torrez y Jaime Guardia, presidentes de la compañía argentina hidrocarburífera Pérez Compac y la empresa boliviana PEMSA, respectivamente.

En solo cinco días consiguieron decretos supremos, poderes y contratos a su favor, en los cuales se incluía, a título gratuito, toda la infraestructura de YPFB. Tres días después Víctor Paz dejaba el Poder y asumía la presidencia el mirista Jaime Paz Zamora, y en alianza con Hugo Banzer Suárez, de ADN. Acerca de la pregunta de quiénes hicieron este trámite lesivo (y delictivo) al interés nacional, y quiénes son accionistas de esta empresa “pirata” llamada PEMSA, se descubrió a Inversiones Bolivianas S.A., de Samuel Doria Medina, James Raff, Fernando Romero, Julio Saravia, Edgar Torres, alto funcionario del gobierno del Acuerdo Patriótico, entre otros. “Y estos nombres significativos de la política y empresa privada nacionales estaban registrados en una Notaría como empresa (Escritura Pública No 540 de fecha nueve de julio de 1981”) para ‘caerles’ a los pozos cuando llegara la oportunidad. Además “Varias de esas personas han obtenido mediante Decreto Supremo de 3.8.1990, y ya durante la presidencia de Jaime Paz Zamora, se les conceda un campo virgen, es decir no explotado por YPFB: el campo Bermejo X-44 llamado El Candado, cuyo descubrimiento le ha costado a la empresa estatal la friolera de 36 millones de dólares, con una reserva gasífera estimada de 600.000 millones de pies cúbicos de gas natural. Fue el regalo de Paz Zamora a este lobby petrolero que estaba conformado por las empresas Pérez Compac, petrotec, plus PETROL, mientras la Sol petróleo estaba vinculada a un ministro de Estado.

Esta familia de la cosa nostra, gozó de una amplia cobertura legal, y a través de aquella red de poderosos clanes familiares y políticos. Medina continúa:” Desde 1991 las empresas contratistas exportan mayor cantidad de gas que YPFB, a pesar de que el mercado argentino (del gas) fue conseguido y ganado por YPFB, por tanto le pertenece a la empresa fiscal, es decir al pueblo boliviano. Por último cita Medina: “El actual subsecretario Carlos Saavedra Bruno, del MIR, sobre el futuro de YPFB afirma sin ningún empacho: “Contratistas reemplazarán a YPFB en ventas de gas a la Argentina”. (Hoy, 24.9.1992). Era la misma línea del Zar de la privatización, Samuel Doria Medina, quien amenazaba en el programa ‘De Cerca’ (de otro neoliberal a ultranza, Carlos Mesa, partidario de exportar gas por Chile en 2002, gustara o no) que iba a privatizar 62 empresas de las ex corporaciones de desarrollo, cuyos fondos nunca los vio ni usufructuó el pueblo boliviano.

El millonario más grande de Bolivia o ¿qué haría usted con un millón de dólares?

Mucha gente en el mundo se pregunta ¿qué haría si tuviese 1 millón de dólares? Las respuestas pueden variar: para una gran mayoría resolver la pobreza de muchos. Doria Medina cuenta con la escalofriante suma de más de 300 millones de dólares, una suma que resolvería en nuestro país muchos problemas. Sin embargo, resulta ilusorio pensar que este magnate enriquecido dolosamente pueda gastar algo de su fortuna en los pobres. Paradójicamente su fortuna fue amasada en los periodos de pobreza y crisis económica de gobiernos donde participó y ejecutó políticas, como buen derechista, de fortalecimiento de las desigualdades sociales bajo el pretexto de la seguridad jurídica. Samuel Doria Medina es el más claro ejemplo del capitalismo “con rostro pero sin fronteras”, quien años después y amparado en el” paraguas legal” de la Bolsa Boliviana de Valores realizó la venta multimillonaria de su cementera, sin verse obligado a pagar impuestos. Estos negociados han sido develados en los llamados Panamá Papers; donde se menciona que El cementero creó 14 empresas denominadas of shore, donde figuran sus hijos y nietos como ‘palos blancos’. Según el asambleísta por el MAS, Víctor Borda, la evasión de impuestos en la venta de las acciones de Soboce a la empresa mexicana Chihuahua en 2005 fue de 220 millones de $us, negociación realizada a través de la empresa fantasma Akapana, donde las hermanas de Doria Medina figuran como socias mayoritarias. Esta mezcla de avaricia y estreñimiento la descubrió Freud; pues el dinero evadido a las arcas fiscales (30 millones de $us) por el millonario más grande de Bolivia pudo haber servido para hospitales, colegios y albergues. Pero el millonario prefiere invertir en la compra del hotel de cinco estrellas Los Tajibos, en Santa Cruz, y convertir a su lujoso hotel en Río Abajo en un burdel de variedades, antes que destinar esos dineros, por ejemplo, a El Alto y ayudar así a su con militante Soledad Chapetón. Pasa que Doria Medina es un experto en armar organizaciones oscuras como Akapana y crear métodos fraudulentos para favorecerse él, a su entorno y familia, un privilegiado que no tiene escrúpulos, producto del tráfico de influencias políticas para antes manejar las altas finanzas estatales en concomitancia con el FMI y el Banco Mundial, previo aval de Washington, y hoy con la Embajada a través de “contra prestaciones”: espionaje a cambio de protección.

“Estás despedido”

Es una frase típica en el mundo laboral norteamericano, que expresa su flexibilidad laboral extrema con la subsecuente precariedad y fragilidad en la que se desenvuelve el empleado y el obrero yankee. En Bolivia funciona Burger King, La Quinta y la franquicia de la trasnacional norteamericana de comidas rápidas Subway, todas aglutinadas en BOLIVIAN FOODS S.A., propiedad de Samuel Doria Medina. Dos empleados suyos: Miguel Durán, con 13 años de servicio, y Fabricio Salazar fueron despedidos “por querer formar un sindicato de los empleados del cementero, “muchos de los cuales se vieron obligados a renunciar sin que se les haya reconocido sus derechos laborales” (La Razón, 19.8.2013). Según Durán, Doria Medina acusó a los ahora ex empleados de ser “infiltrados del gobierno, y de haber conformado un sindicato sin consultar a los trabajadores”. Durán explicó que cómo puede ser un “infiltrado del gobierno” si precisamente recibió un memorándum de felicitación de la empresa cuando cumplió diez años al servicio de Doria. En realidad el sindicato era el pretexto. Doria Medina no soporta a los proletarios y menos a los sindicatos y solo sigue las reglas de las trasnacionales norteamericanas mencionadas, que son protegidas a través de su embajada del país donde se encuentren, según manda su constitución. Las franquicias conseguidas de esas empresas norteamericanas (Burguer King, etc.) no son casuales. Sin embargo, hizo nombrar como parte de su cuota política a Cinthia Yañez, gerente de Burger King como viceministra durante el efímero gobierno de la coalición MNR y MIR 2002-2003. Es decir gana por doble partida.

Doria Medina: operador político de la embajada o nido de espías   

Sus servicios como agente infiltrado en el aparato político nacional iban, desde evitar a toda costa que Evo Morales llegue al gobierno, luego fue el boicot a la Asamblea Constituyente. En este sentido Doria Medina nunca ocultó su ambición de posesionarse en Sucre como presidente y celebrar el bicentenario del 2025 en una capital plenamente constituida y conservar así la república. Ahora trata de impedir que Evo Morales continúe en el poder, y con ello la revolución bolivariana termine y arrastre en su caída al Estado Plurinacional. Esta campaña se visibiliza especialmente en su cuenta de twiter, famosa en las redes sociales por estar llena de mentiras y falsedades. Algunos de sus 22 mil tweets fueron tan groseros, como que el satélite Túpac Katari cayó en el mar de China oriental o que el papa Francisco I se ha sumado al No a la re postulación de Evo Morales, que fueron desmentidos incluso por la Conferencia Episcopal Boliviana. En consecuencia, sus tweets son mensajes cifrados (por obvios), y que los espías usan comúnmente como globos de ensayo o como un termómetro para medir las reacciones sociales y actuar en consecuencia.

Pero Samuel Doria Medina siempre fue un espía de la Embajada (hasta pudo haber espiado a la misma media luna y a sus aliados naturales como son los cívicos derechistas), gracias a su ‘convivencia’ con los militares dependientes del Comando Sur de EEUU. Otros dinosaurios políticos que también ‘convivían’ con Samuel en ese nido de espías e informantes fueron Jorge Tuto Quiroga, Manfred Reyes Villa (prófugo), Mario Cosío (prófugo), Rubén Costas y otros militares infiltrados. Constituían una especie de factoría de agentes de inteligencia y quinta columnistas (como la ex alcaldesa de Cobija Ana Lucia Reis), todos reclutados por la Embajada. Eran visibles sobre todo en periodos de crisis, reales o ficticios, ya sea alentando las guerras de cuarta generación en coordinación con la embajada, como en el tema de la capitalidad e invocando a un sentimiento regional; o con el golpe cívico prefectural para quebrar la unidad del país, e incluso atentar contra la vida del Presidente contratando a paramilitares como Rozsa. Y como ninguna de estas estrategias funcionó, y también las posibilidades de derrotar a Evo Morales por vías constitucionales, hoy apelan a las fake news. Doria Medina declaró que habría una corrida bancaria en Bolivia. Lo cierto es que en los momentos de máxima tensión social con un gobierno de izquierda siempre aparece Samuel. Tampoco es casual que su obediencia debida a la Embajada haya surgido con mayor virulencia en la llamada ‘crisis del capitalismo’ del año 2008; en su caso ¿cómo salvar sus intereses financieros y especulativos en un nuevo escenario político y financiero nacional y mundial? Y hoy ¿cómo monetizar sus empresas y emprender la huida? Si antes el camino era Panamá, hoy está descubierto. Entonces solo le queda el camino más corto: el de la avenida Arce; pues ¿quién protegerá sus intereses sino es la Embajada y mejor con un cambio de régimen? Su partido y grupos “democráticos” trabajan para Samuel como los tontos útiles. Tampoco extraña que él mismo se hubiera designado como constituyente en 2007, para solo vigilar cómo podían salir perjudicadas sus empresas y actuar en consecuencia.

Antes de 2006, la embajada tenía su nido de subversión e infiltrados en la propia administración gubernamental, es decir en el Palacio de Gobierno de Plaza Murillo; ahora ha tenido que replegarse a sus propias instalaciones. Precisamente las filtraciones que hay sobre esas actividades de desestabilización (según Bolivia Leaks: La Injerencia Política de EEUU en contra del Proceso de Cambio 2006-2010) son los cables diplomáticos y mensajes con gente de la oposición. Por ejemplo figura el cable de 23 de enero de 2007 dirigido por Samuel Doria Medina a la Embajada en La Paz, donde textualmente les solicitó:

            “tener un bajo perfil, actúe de manera inteligente y le sugirió al embajador Goldberg que no le dé a Morales la oportunidad de distraer a la población por los problemas internos echándole la culpa al ‘hermano mayor ‘(EEUU).  (07 La Paz167, 23 de enero de 2007.”

            En otro de los cables se revela:

            “Al respecto de los dinosaurios al final del cable diplomático Goldberg, comentó: mientras un resurgimiento de la vieja oposición es posible, es poco probable que el futuro líder de Bolivia sea uno de los dinosaurios políticos y líderes irrelevantes del   pasado”(06LAPAZ3400, 18 de diciembre de 2006, secreto /no para extranjeros).

Todas estas filtraciones, de las cuales estos son dos muestras prueban la implicancia del empresario  privado Samuel Doria Medina con la embajada de EEUU.

(*) Eliseo Cabral es licenciado en Humanidades.

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