ANTES Y AHORA, CARLOS MESA NO DEJA DE SER SUMISO A EEUU

A pocas horas de haber asumido la presidencia del país, el 17 de octubre de 2003, Carlos Mesa priorizó una reunión con el embajador de Estados Unidos en Bolivia, David Greenlee, antes que con el pueblo de El Alto que sufrió el asesinato de varios de sus pobladores en la Guerra del Gas, conocida como la masacre de Octubre Negro.

El periódico Opinión en su edición del 18 de octubre de 2003, informó que el embajador estadounidense se reunió con Carlos Mesa durante media hora y Greenlee a su salida de Palacio Quemado anunció el respaldo total a la gestión de Mesa y continuidad de la cooperación a Bolivia en una clara muestra de paternidad política.

“Es una figura grande, en una coyuntura muy importante y estoy impresionado por la intención del mandatario para lograr la unidad de los bolivianos”, dijo embajador en esa oportunidad para resaltar la figura de Carlos Mesa.

A nivel internacional el no intervencionismo es una doctrina en política exterior que indica la obligación de los Estados de abstenerse a intervenir, ya sea directa o indirectamente, en los asuntos internos de otro Estado con la intención de afectar su voluntad y obtener su subordinación.

Los actos de injerencia del representante diplomático estadounidense continuaron en 2004, cuando ratificó su apoyo al gobierno de Carlos Mesa, en momentos cuando su gobierno atravesaba una inestabilidad social, política y económica.

La edición del periódico Opinión del 13 de marzo de 2004, refleja que Greenlee públicamente recomendó a la población de Bolivia lograr un consenso político, una negociación entre el Ejecutivo y sectores sociales.

El ahora candidato a presidente por Comunidad Ciudadana, el 27 de junio de 2019, demostró una vez más que no puede dejar su dependencia y sumisión al gobierno estadounidense.  En una entrevista radial anunció que en caso de llegar al gobierno promoverá la reanudación de relaciones diplomáticas plenas con Estados Unidos.

“Reanudación plena de relaciones diplomáticas con Estados Unidos, como debe ser. Es por ahora el principal mercado de consumo. Es un despropósito el mantener una casi ruptura con la primera potencia del mundo. ¿Dónde se ha visto una relación internacional de un país pequeño como Bolivia en el que si eres mi enemigo ideológico no te doy ninguna opción de comerciar conmigo?”, dijo Mesa en entrevista con radio El Deber.

En esa misma lógica, Mesa de forma premeditada olvida que Rusia, China y Japón son también mercados grandes con quienes también se pueden hacer negocios importantes, dejando de lado diferencias políticas, para mejorar las condiciones de los exportadores bolivianos.

CONTRAGOLPE/BOLIVIA

Compartir este..
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter