Argentina rechaza la política de EE.UU. contra Cuba y Venezuela

El Gobierno se resiste a la exigencia estadounidense de presionar económicamente a ambos países

El Gobierno argentino se resiste a la exigencia de EE.UU. para posicionarse a favor de la presión económica a Cuba y Venezuela. Y más en plena pandemia. “Estados Unidos quiere que aprobemos las sanciones y los bloqueos”, dijo el ministro de Exteriores de Argentina, Felipe Solá, refiriéndose a ambas naciones. “Estamos en contra de los bloqueos y las sanciones”, insistió. En el caso de Venezuela, el nuevo Ejecutivo peronista de Alberto Fernández quiere mostrar una posición más moderada de la que tuvo el país austral en el último periodo justicialista en la Casa Rosada, durante el kirchnerismo (2003-2015).

Solá apuesta por una resolución de la crisis venezolana con la mediación de la UE y países latinoamericanos como México o Argentina. “La solución de Venezuela podrá ser larga o no pero tiene que ser una solución de venezolanos hecha en Venezuela y no impuesta desde afuera”, afirma el ministro, que insiste en que bloqueos y sanciones solo logran ”polarizar” el conflicto y “encerrar al régimen de maduro en una posición de resistencia más bien de tipo militar”.

“La solución de Venezuela tiene que ser una solución de venezolanos hecha en Venezuela y no impuesta desde fuera”

FELIPE SOLÁ Ministro de Asuntos Exteriores argentino

El titular de Exteriores hizo estas declaraciones a última hora del jueves en la primera rueda de prensa con los corresponsales extranjeros acreditados en Argentina desde que en diciembre regresó el peronismo al poder. Durante el encuentro virtual, Solá también se refirió al acuerdo de libre comercio entre la UE y el Mercosur y dijo que la última palabra la tendrá el Congreso, después de que el ejecutivo de Fernández mostrase sus reticencias a un pacto que, por parte argentina, cerró el año pasado –tras dos décadas de negociaciones– el anterior gobierno liberal de Mauricio Macri.

“En cuanto termine la etapa jurídica va a pasar a redactarse y lo firmaremos, y después vendrá una etapa muy política que va a ser la etapa de los parlamentos, en Europa y en la Argentina”, aseguró Sola. “La discusión puede ser muy larga pero no puede adentrarse en cambios de lo acordado; es decir, o se aprueba o se desaprueba, no se puede modificar, así está firmado por el gobierno anterior”, agregó. El ministro manifestó que el acuerdo “tiene mas puntos débiles que fuertes para la Argentina”, especialmente porque “la apertura europea a productos agroindustriales argentinos es muy magra”.

En su primer contacto con la prensa extranjera, Solá dijo que Argentina “no reconoce al Gobierno interino de Bolivia” porque es producto de “un golpe de Estado” y apostó por unas “elecciones limpias el 6 de septiembre”. El expresidente boliviano Evo Morales continúa refugiado en Buenos Aires.

LA VANGUARDIA

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