El historiador desmemoriado

“La vulnerabilidad extrema de nuestras poblaciones rurales, cuestiona el discurso exitista sobre (la) situación de la pobreza”, escribió en su cuenta Twitter el candidato presidencial por Comunidad Ciudadana, Carlos Mesa, sobre el incendio forestal que arrasó con el 40% de las casas de la comunidad Buena Vista perteneciente a la provincia Magdalena del Beni.

Respecto a este desastre ambiental, el candidato de oposición olvida que en su gestión como vicepresidente de Gonzalo Sánchez de Lozada durante el gobierno del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) el departamento del Beni no recibió ningún tipo de atención, de su parte, para lograr su desarrollo y mejorar las condiciones de vida de sus habitantes.

El desmemoriado historiador olvida que en el año 2005 la inversión pública para toda Bolivia era de sólo 629 millones de bolivianos, de los cuales a Beni le correspondía una pequeña cantidad de recursos económicos, aspecto que postergó la construcción de escuelas, centros de salud, caminos, entre otros.

Este olvido político por parte del gobierno del MNR explica, en parte, la vulnerabilidad económica y debilidad en la infraestructura que registran las comunidades benianas hasta el presente.

Esta no es la única ocasión en la que el longevo candidato presidencial pierde la memoria. Lo hizo también cuando días después de su investidura como mandatario boliviano el 17 de octubre de 2003, frente a miles de ciudadanos de El Alto exclamó: “ni olvido, ni perdón, justicia”, en referencia a las víctimas que se registró en Octubre Negro 2003, en la denominada Guerra del Gas.

Años después, este discurso político sonó como a traición cuando Mesa se negó a brindar sus declaraciones en calidad de testigo en el juicio civil instalado por familiares de las víctimas en los Estados Unidos en contra del exmandatario Gonzalo Sánchez de Lozada y a su Ministro de Defensa, Carlos Sánchez Berzaín.

Otro caso emblemático de pérdida de memoria de Carlos Mesa fue la apertura de cuentas bancarias en España, el mismo que generó bastante controversia, sobre todo en el plano político.

Una de las últimas lagunas mentales del candidato opositor, fue la promesa electoral que realizó en Estados Unidos frente a un grupo de simpatizantes de Comunidad Ciudadana. En esa ocasión prometió que cuando sea presidente, todos los bolivianos que viven en el país norteamericano volverían a Bolivia con todas las garantías constitucionales.

Mesa olvidó que en el país del norte también vive Gonzalo Sánchez de Lozada, Carlos Sánchez Berzaín, entre otros acusados de genocidio en Bolivia, quienes se auto calificaron como perseguidos políticos por el gobierno del presidente Evo Morales.

Se dice que el colmo de un historiador es perder la memoria y la pregunta si este aspecto perjudicará la campaña  electoral que realiza Carlos Mesa rumbo a las elecciones nacionales del domingo 20 de octubre de 2019. En todo caso, es tarea pendiente para los estrategas políticos de Comunidad Ciudadana que hasta ahora no muestran una campaña que rinda resultados positivos, tal como lo demuestran las últimas encuestas.

CONTRAGOLPE/BOLIVIA