HIPOCRESÍA, RASGO COMÚN ENTRE DAVID GREENLEE Y CARLOS MESA

La política es un campo donde se presenta con fuerza la hipocresía, no es el único defecto humano, pero quizá sea el terreno en el que más se usa. A esta categoría pertenece el embajador de Estados Unidos en Bolivia, David Greenlee y el expresidente, Carlos Mesa, quienes actuaron sin importarles la censura social con tal de lograr sus objetivos políticos.

El acto de hipocresía contra países de América Latina surge del gobierno de los Estados Unidos, quien el 12 de enero de 2004, a través de una proclama presidencial, estableció que los futuros visitantes o inmigrantes a esa nación quedan excluidos de ingresar si tienen vínculos con actos de corrupción.

“Corrupción es el desempeño de cargo público, donde la misma resulte tener graves consecuencias desfavorables para la actividad internacional de empresas estadounidense, los objetivos de ayuda exterior estadounidense, la seguridad de Estados Unidos a delitos transnacionales y terrorismo o la estabilidad de instituciones y naciones democráticas”, afirma parte de la proclama.

El periódico Opinión en su edición del 25 de enero de 2004, informó que Greenlee evitó referirse al caso del expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada y su exministro de Defensa, Carlos Sánchez Berzaín, refugiados en territorio estadounidense acusados del genocidio de Octubre Negro-2003 que se registró en la ciudad de El Alto.

La actitud del embajador sólo se puede calificar con el adjetivo de hipócrita el cual se utiliza para describir la actitud falsa de una persona que demuestra acciones, palabras y finge tener cualidades, sentimientos que no tiene en realidad. Es impensable que para Estados Unidos un delito de corrupción esté por encima de genocidio.

Similar actitud adoptó el ahora candidato por Comunidad Ciudadana, Carlos Mesa, quien en 2003 luego de la caída de Gonzalo Sánchez de Lozada asumió la presidencia de Bolivia y visitó la ciudad de El Alto donde se dirigió a una multitud y exclamó “Ni perdón, ni olvido…justicia”, refiriéndose a la masacre de Octubre Negro.

Estas palabras que arrancaron aplausos en esos momentos, con mucha facilidad quedaron en el olvido. Fue el periódico El Deber el 12 de marzo de 2018 quién informó que el dirigente de la Asociación de las Víctimas de Octubre Negro, Patricio Quispe, reveló que Carlos Mesa envió una nota al tribunal de EEUU donde hace conocer que no declarará como testigo en el caso de las exautoridades bolivianas.

CONTRAGOLPE/BOLIVIA