Hogueras funerarias en plena calle: así vive la India los días más negros de la pandemia

El coronavirus está azotando la India como nunca antes. El número de contagiados bate el récord mundial desde hace varios días.
Sputnik te muestra las imágenes de esta catástrofe, en un país con más de 1.000 millones de habitantes.
Tras los primeros éxitos en la lucha contra el COVID-19, el segundo país con más habitantes del mundo experimentó un rápido retroceso, y empezó a empeorar. Ahora, se detectan diariamente más de 350.000 contagios. En la foto: una mujer con problemas para respirar recibe oxígeno en el principal templo sij de la ciudad de Delhi, el Gurdwara Bangla Sahib.
Las dimensiones de la catástrofe no se las esperaban las autoridades indias, quienes en enero del 2021 lanzaron el programa de vacunación en masa más ambicioso del mundo. En la foto: un voluntario explica a los clientes del mercado en la ciudad de Siliguri la necesidad de acatar las normas sanitarias.
Los hospitales de la India están a rebosar. Se forman enormes colas de enfermos de coronavirus para acceder a los centros sanitarios. En la foto: uno de los hospitales de Delhi.
Ahora se permiten usar tanques de oxígeno, que se han convertido en el artículo más escaso, solo con fines médicos. En la foto: una cola cerca de la estación de recarga de cilindros de oxígeno medicinal en Delhi.
Una mujer con una máscara de oxígeno espera su turno para ser hospitalizada en la ciudad de Ahmedabad.
En las calles de las ciudades indias hay montones de cadáveres porque el personal funerario no tiene tiempo para retirarlos. Los hornos crematorios no dan abasto para atender el número de muertos, y falta madera para las hogueras funerarias, que arden 24 horas y se organizan en plena calle. En la foto: el familiar de un fallecido por el COVID durante una cremación masiva en plena calle en Jammu.
Durante lo que llevamos de pandemia han sido ya 18,3 millones los casos de coronavirus registrados. El número oficial de víctimas es superior a 200.000. En la foto: una mujer joven se somete a la prueba de COVID-19 en un centro de pruebas en Delhi.
Según los virólogos, la terrible ola de COVID-19 declarada por el primer ministro indio, Narendra Modi, azotará el país tres semanas más como mínimo. Al mismo tiempo, el número real de enfermos y fallecidos puede superar los datos estadísticos oficiales debido a las dimensiones de la catástrofe. En la foto: varias personas con problemas respiratorios reciben oxígeno en el principal templo sij de la ciudad de Delhi, Gurdwara Bangla Sahib.
La alta probabilidad de aparición de nuevas cepas de coronavirus más peligrosas en la India genera más preocupación. “La numerosa población y su densidad es una incubadora perfecta para que este virus experimente con sus mutaciones”, opina el profesor de Microbiología Clínica de la Universidad de Cambridge Ravi Gupta. En la foto: una pareja contagiada espera a ser hospitalizada en la ciudad de Ahmedabad.
La catástrofe de coronavirus en la India amenaza con agravar la situación sanitaria en todo el mundo. Para impedirlo, muchos países han ofrecido su apoyo. Así, el Reino Unido le envió respiradores y reservas de oxígeno al país, y EEUU anuló temporalmente la prohibición de exportar materiales para fabricar la vacuna de AstraZeneca. El 1 de mayo, la India recibirá el primer lote de la vacuna Sputnik V.