SE ELEVA EL AUTOESTIMA NACIONAL PARA CONSTRUIR EL PAIS QUE QUEREMOS

Mucho se ha escrito sobre los profundos cambios en el Estado y la sociedad en lo económico, político, social, en este periodo virtuoso de gran bonanza económica y donde cada boliviano ha sentido la presencia del Estado de manera directa.

Sin embargo, se descuidó el aspecto psicológico y de autoestima. La historia ha demostrados que gran parte de la mentalidad de inferioridad y de sumisión a fuerzas externas la debemos a las élites que gobernaron nuestro país, para ellos el lamento boliviano era un credo que servía a sus intereses, mientras se enriquecían a costas del estado y vaciaban la autoestima del boliviano.

El paradigma en sentido de que sin la “ayuda” de los países del norte el país se derrumbaba fue el pensamiento que dominó a nuestros gobernantes, quienes no creían posible que el país pudiese superar el estado de postración sin la ayuda proveniente de la lástima internacional. Sería largo enumerar los casos de sometimiento a las políticas extranjeras, pero se podría citar como ejemplo el temor de un expresidente a firmar en 2005 la Ley de Hidrocarburos que revertía a favor del Estado gran parte de la renta petrolera, a través de un impuesto especial (IDH).

Una virtud que se debería valorar en este proceso es la elevación de la autoestima nacional, una autoestima que se sienta en la valoración de las raíces indígenas y campesina de la nación, y en el reconocimiento de que somos un país soberano. Esta autoestima se expresa en una posición internacional independiente y en una serie de hechos inconcebibles en el pasado como el de contar con un satélite propio, organizar circuitos deportivos como el Dakar, o que el país sea sede de conferencias mundiales.

El credo neoliberal de que las empresas estatales son ineficientes es otro de los objetivos que se debe lograr, y ejemplo de ello son las empresas distribuidoras de gas, Entel, BoA entre otras, y si bien existen algunas poco productivas y burocráticas, éstas son cada vez menos. El llunk’erío ha pretendido siempre que las transnacionales y sus modelos occidentales sean los ejemplos a seguir, y pese a décadas de expoliación, aún mantienen aquellas tesis manteniendo una feroz crítica a logros inobjetables de un gobierno al que poco le importa lo que digan los ideólogos del pasado.
En pocos meses más estarán en el aire los primeros tres aviones fabricados en Bolivia, y a mediano plazo se aspira a que el país utilice la energía atómica como fuente energética alternativa, con el mismo derecho con el que otros países lo desarrollan en su beneficio. Las grandes represas, los proyectos de carreteras, la eliminación de la pobreza hasta 2025 y el retorno a una salida soberana al mar solo son posibles en mentes no acomplejadas, en mentes libres, en dirigentes no subordinados a los intereses tradicionales internos y externos. No se pueden negar errores y falencias en este proceso, pero tampoco es justo negar de forma maliciosa los logros que en este proceso se han alcanzado, de los que, en nuestro criterio, el más importante es la elevación de la autoestima nacional.

Compartir este..
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter